Manifiesto del miedo

¿Cuántas veces te has encontrando temblando frente a tus anhelos y alguien se acerca y te dice “hacelo sin miedo”?

¿Por qué?

Si tenés miedo, no estás solo. ¡Tenés al miedo!

El miedo es ese amigo fiel,  que quiere lo mejor para vos, pero de la manera más ruda posible, porque sabe que así el triunfo sabrá mejor.

A ver, pensá en el peor de tus miedos. Imaginate si todo lo peor que podría pasar, sucede. ¿Cómo lo arreglarías? Tomate el tiempo para pensarlo y verás que el miedo no te frena. El miedo te prepara.

El miedo no te busca para asustarte, sino para advertirte que tenés que ir con cuidado.

El miedo nunca se va. Y si se quiere ir, no lo dejés.

Porque el miedo no te quiere paralizar, te quiere sacar de tu zona de confort porque sabe que ahí es donde el triunfo empieza. Porque no hay nada qué temer cuando todo está cómodo. Porque donde hay confort, hay complacencia y la complacencia es enemiga del éxito.

El miedo no te limita, el miedo te desafía.

No te frena, te despierta la creatividad.

El miedo es guía, es inspiración, es catalizador, es sabiduría,  es un impulso.

Es ahora o nunca.

Así que hacé lo que soñás, hacé lo que amás, hacé lo que te satisface, hacé lo que creés.

Hacelo,

hacelo,

hacelo

hacelo.

Con miedo, pero hacelo.